Hoteles en Valencia
Viernes, Octubre 28th, 2005Hace unas cuantos día aparecía en toda la prensa valenciana la salida a venta del céntrico Hotel Astoria por la módica cantidad de 36 millones de euros, si bien los mismos periodistas informaban que sus potenciales compradores podrían estar más interesados en obtener una racalificación como suelo residencial o terciario (oficinas) que en seguir con el negocio. La primera de las dos opciones anteriores (viviendas) parece ser la que pretende seguir el desdichado empresario Antoni Mestre en su parte del solar de Jesuitas, dado que después de más de una década de conflictos legales y sociales considera que la situación del mercado no es la mejor para abrir un nuevo hotel. Por otra parte hoy leo en Las Provincias la apertura de un nuevo Hotel de 4 estrellas, El Conqueridor, cerca de la Plaça d’Espanya.
Estas notícias han vuelto mi atención hacia la situación del sector hostelero en nuestra ciudad. En los últimos años, fruto de la apuesta de las administraciones local y autonómica de convertir a nuestra ciudad en destino turístico a base de grandes inversiones (Palau de Congressos, la Ciutat de les Arts i les Ciències, America’s Cup), aunque también gracias al atractivo poco explotado hasta ahora de Valencia (un centro histórico de los más importantes de Europa, el buen clima, la playa, etc.), han aparecido numerosos hoteles de todas las categorías especialmente fuera del centro (Avgda. de les Corts, de França o Balears).
Lo cierto es que había margen de crecimiento, y la pujanza (y que dure) de nuestra Fira de Mostres contribuye especialmente, pero algunos empresarios del sector dieron recientemente la alarma en el sentido de que podía producirse una saturación.
Ante esta situación, cabría preguntarse: Si es cierto que uno de los objetivos de nuestros gobiernos local y autonómico es que Valencia sea un destino turístico de primer orden, ¿Existe algun tipo de Plan de Establecimientos Hoteleros que defina cuantas camas, de que categorías y en que zonas necesita la ciudad en los próximos años? O este tema, como en algunos otros, lo dejamos en manos de la improvisación o de la iniciativas individuales de cada empresario que, lógicamente, carecen de la necesaria visión de conjunto. Es decir, ¿Permitiremos que el Sr. Mestre construya viviendas y que el Astoria se convierta en oficinas en base a una planificación o simplemente porque lo soliciten en función de sus legítimos intereses empresariales?
