Concurso a ver “quien acaba antes con la Huerta”
Friday, January 27th, 2006Parece que exista un concurso en marcha en el que participan algunos Ayuntamientos de nuestra comarca, cuyo objetivo es acabar precisamente con el rasgo definitorio que le da nombre, l”Horta.
Leimos hace unos días Las Provincias que Mislata ha aprobado un plan urbanístico que supondrá que todo su término municipal quedará urbanizado cuando se ejecute. Un acuerdo similar ya lo había adoptado Burjassot unos meses atrás respecto de la última partida rural que les quedaba, y a poca distancia le siguen Tavernes Blanques, que recientemente ha tenido que “pedir” a Valencia un solar para poder construir un instituto de secundaria que necesitaban, y Alboraia, que va a urbanizar su parte de la partida de Vera.

Por su parte, el Ayuntamiento de Valencia, como capital de todos los valencianos tampoco podía quedarse atrás, y actualmente tiene en marcha una modificación del Plan General para recalificar más huerta. También tenemos el Nou Mil·leni de Catarroja, el Sociópolis del IVSA en Castellar-l”Oliveral, Nou Manises o la intensa actividad urbanizadora de Torrent o Paterna, aunque en estos últimos casos la mayor parte ya es sobre secano, porque su huerta, ya se la comieron hace tiempo.
Enhorabuena! De aquí poco el Tribunal de las Aguas, que tiene más de ocho siglos de antigüedad y se ha propuesto como patrimonio de la Humanidad, los únicos asuntos que podrá juzgar tendrán que ser pleitos entre comunidades de vecinos…
Y mientras todo esto ocurre, la ciudad de Valencia tiene miles de viviendas vacías, el mayor centro histórico de Europa aún en gran parte abandonado, calles enteras de edificios de los años 50 y 60 para derribar, solares desperdigados por todo el casco urbano que llevan años sin que se construya, etc.
El suelo es un recurso escaso, pero también lo son el agua, la electricidad, la gasolina, etc. Cuantas más calles y edificios haya en una ciudad: más tuberias (que siempre tienen pérdidas), más cables (que consumen más energía), más tráfico de coches y más camiones de limpieza (por tanto, más gasolina).
¿Alguien se ha parado a pensar que construcción y urbanización no tienen porque ser sinónimos?
Desde un punto de vista meramente económico, sin entrar en cuestiones medioambientales o patrimoniales, tener ciudades medio vacías es un “despilfarro”.

Y escribo 30 (millones de euros) como podía haber escrito 26’5, que son los números oficiales, o podría haber adelantado 40 o más. El hecho es que se suma un nuevo elemento arquitectónico a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el àgora, aprovechando que hay dinero de sobra, digo yo. Será un diáfano espacio de unos 2000 metros cuadrados limitado y semicubierto por una esctructura móvil de otros 70 estéticamente acorde con todo el complejo. No descubriré ni el color de este elemento, ni la firma arquitectónica que lo avala, pues son alto secreto. 


