Güelfos y Gibelinos
27 Junio 2006En la Alemania y en la Italia medieval, existían dos grandes facciones, que hoy llamaríamos “políticas”, en torno a las cuales se agrupaban personas y ciudades. Los güelfos (del italiano “güelfi” y este a su vez del alemán), partidarios del Papa, y los gibelinos (en italiano “gibeli” también de origen alemán), defensores de la autoridad civil que representaba el emperador germánico (ese imperio que luego heredería el primero de los Austrias, Carlos V).
A raiz de la visita del Papa Benedicto XVI (curiosamente alemán) a Valencia, han aparecido dos bandos muy visibles que esperan o no esperan la visita del Santo Padre a modo de modernos güelfos y gibelinos. Los balcones de nuestra ciudad han empezado a llenarse de banderas vaticanas (con o sin el añadido “Valencia” debajo) o de señales de tráfico que de forma icónica manifiestan la postura de sus habitantes. Una pugna, por suerte pacífica a diferencia del conflicto medieval, que está teniendo bastante incidencia social.

El escudo de los gibelinos de la Valencia del S.XXI.

La señal de nuestros güelfos, aunque suele ser más común el uso de la bandera del Estado del Vaticano.
Más allá del “descare” que supone ante la comunidad de vecinos poner unas enseñas o otras en la fachada (esperemos que de aquí no salgan o se acrecienten “diferencias irreconciliables”), se están produciendo situaciones curiosas.
La primera es una de carácter sociológico. Si yo fuera profesor de universidad de esta materia, encargaría a mis alumnos que hicieran un estudio fotográfico por barrios contabilizando cada una de las pancartas o banderas. Jamás una población había declarado tan a las claras sus opiniones (aunque me consta que en la Plataforma “Jo no t”espere” también hay grupos cristianos), ni se había visualizado las diferencias ideológicas entre los diferentes distritos de una población.
Y la segunda es el ascenso de la imaginación al poder. Desde las famosas camisetas “Rita, el Papa sabe lo tuyo” o el slógan “Ni papes, ni quicos… jo tramussos!!!”, hasta edificaciones repletas de banderas vaticanas y en las que tan sólo hay un balcón con el “Jo no t”espere” (edificio nuevo de la Av. de Aragón cerca de la base militar), así como simpáticos vecinos del piso superior que ante el “Jo no t”espere” añaden “Nosotros sí te esperamos”…
¿Porque nos gustará tanto a los valencianos hacer bandos? ¿No podríamos hacer como todo el mundo y dentro de un orden, hacer “piña” contra el exterior?
