Archive for Octubre, 2006

Voy a vivir en la ciudad, ad, ad…

Viernes, Octubre 13th, 2006

Os acordais de aquel anuncio de hace algunos años de una constructora llamada “Valencia Urbana” (creo que su sede está o estaba en el pasaje Dr. Serra), que tenían un “jingle” (musiquilla) que cantaba algo así como “Voy a vivir en la ciudad”?

Hipoteca joven


Aunque es un tema al que por motivos generacionales del equipo de valenciamania.net le hemos dedicado varios posts momográficos, recientemente al ver el anuncio del Ayuntamiento de Valencia sobre la hipoteca joven en el “Bussi” de los autobuses de la EMT, me ha venido a la memoria aquel viejo anuncio.

Es muy significativo que el Ayuntamiento al publicitar el convenio que ha suscrito con Ibercaja para crear este programa de “Hipoteca Joven” utilice la frase siguiente: “Ahora ya puedes vivir en la ciudad”.

Que quiere decir esto? Que antes no se podía vivir en Valencia? Pues eso parece. En un alarde de sinceridad (o de cinismo según se mire, porque la responsabilidad de evitarlo era de la administración), la corporación municipal reconoce implícitamente el éxodo maximo de jóvenes de la ciudad hacía el àrea Metropolitana a consecuencia de la burbuja inmobiliaria. Hoy además, un concejal de la oposición (que por cierto, también ronda la treintena), también denunciaba la situación.

Quizás si no se hubiera dejado por completo de construir VPO”s en Valencia durante la última década o si todos los PAI”s que se han adjudicado no se hubieran previsto por el Ayuntamiento para “viviendas de lujo” (piscinas, páddel, gimnasio y el sum-sum corda), la situación no sería tan grave.

En mi opinión, el convenio firmado es interesante sí, pero es simplemente un parche. No se facilita viviendas asequibles a los jóvenes sino más facilidades para pagar las fortunas que cuestan los pisos. Además, yo creo que ya llega tarde. Según el padrón, entre 2001 y 2004 cada año unos 20.000 valencianos del “cap-i-casal” han abandonado la ciudad (en 2004 llegaron a 29.000), de los cuales la mayoría tenía menos de 35 años. Con esta tendencia, Valencia camina hacía convertirse en una ciudad de la tercera edad e inmigrantes.

Quizás nuestros hermanos o primos pequeños sí puedan beneficiarse de estas condiciones y del futuro ajuste que se prevé ante la saturación del mercado inmobiliario, pero los de mi edad ya no llegamos. Pasaran muchos años hasta que estemos en situación económica de poder plantearnos volver, y seguramente muchos, ya no lo harán nunca.

Aunque suene melodramático e incluso un poco tópico, seremos una “generación perdida”.


Otra “joyita” de Valencia:
los frescos de Palomino de La Virgen

Miércoles, Octubre 11th, 2006

Esta es una de las instantáneas más dignas que hice. (Sin trípode.)

frescos palomino virgen valencia


9 D”OCTUBRE

Domingo, Octubre 8th, 2006

“E quan vim nostra senyera sus en la torre, descavalgam del cavall, e endreçam-nos vers orient, e ploram de nostres ulls e besam la terra, per la mercé que déus nos havia feyta.”, Crònica dels Feyts, Jaume I.


Pintura mural al castell d”Alcanyís que representa l”entrada de Jaume I a València en 1238

BON 9 D”OCTUBRE!!!


La Ciudad del Mueble versus IKEA

Viernes, Octubre 6th, 2006

Cada vez que se celebra la mundialmente conocida Feria del Mueble de Valencia (ahora Hábitat Valencia Fordward) me viene a la cabeza la siguiente idea que voy a exponer aquí en ValenciaMania.net. Ingenuo yo, espero que alguien con medios me escuche, y quizás haga suya la idea para el beneficio de todos.

Conocido de sobra por muchos valencianos es que el imperio IKEA lleva años tratando de abrir una de sus macro-tiendas en Valencia. Y éste es un asunto complejo: hay en juego muchos intereses por la tradición en el sector del mueble que hay en nuestra región. Las presiones político-empresariales están servidas.

No puedo evitar imaginar nuestra miríada de PYMES valencianas intentando competir con un gigante que, por dar un dato curioso, tiene la publicación con mayor tirada del planeta. (Sí, el catálogo IKEA.) Este coloso empresarial tiene una de las imágenes corporativas más cuidadas y efectivas que he visto. Y al consumidor actual le entra todo por los ojos. Creo que el efecto IKEA en Valencia puede poner en serios aprietos a la cuna del mueble valenciano.

Propongo la creación de una marca diferencial (más efectiva que la desconocida “muebles de Valencia“) para hacer frente, a nivel consumidor, a esta amenaza. Pienso que sería necesaria una competencia visual e igualmente tangible (física, un lugar) que llegue de igual modo al ciudadano que conduce, por ejemplo, por nuestra V-30. Es necesario que los valencianos no sólo vean las grandes vallas publicitarias de IKEA, sino que también descubran una nueva marca, yo la he llamado La Ciudad del Mueble. (Búsquese una marca sin problemas de propiedad, puesto que creo ésta los tiene. Pero con voluntad se puede arreglar casi todo en esta vida…)

En esta idea veo, resumiendo, a los municipios valencianos de Sedaví, Benetúser, Alfafar, y cuantos consideren los expertos, con una imagen corporativa unida en todas sus tiendas del sector: una buena señalética repartida por toda una región que recuerde al visitante que se encuentra en un lugar especializado y con tradición. Una marca como La Ciudad del Mueble, podría hacernos competir de un modo algo más justo contra la imagen del gigante nórdico. Y contra sus precios populares nuestro contrapunto sería “la bandera de la CALIDAD“, única virtud que sí posee nuestro producto y no tiene el producto IKEA! La Ciudad del Mueble ayudaría sin duda a evitar que los valencianos olviden dónde han vestido sus casas desde siempre. Además, el mueble valenciano contaría con una promoción a nivel internacional de lujo, nuestra feria Hábitat Valencia Forward.

¡Que alguien mejore y realice esta idea!


El Bus

Jueves, Octubre 5th, 2006

Aunque reconozco las indudables ventajas del coche incluso en la ciudad, especialmente para hacer trayectos largos, nocturnos o mal comunicados, siempre que he podido he preferido ir a estudiar, trabajar, divertirme en el centro, etc. mediante el transporte público. Y el transporte público en Valencia, mal que nos pese, sigue siendo el bus de la EMT. Nuestra red de metro es más bien una red de tren de cercanías subterránea. ànicamente la línea Mislata-Ayora pueda merecer el calificativo de verdaderamente urbana. En cambio, las demás són líneas ferroviarias que conectan Valencia con el área metropolitana que, al atravesar la ciudad, tiene tres o cuatro estaciones en ella. Quizás esto sea debido al hecho de que Valencia es más bien circular y las líneas de metro construidas son en línea recta. Me imagino que se hicieron los estudios necesarios para determinar cuales eran las principales necesidades de transporte.

Si tienes la suerte de que tu desplazamiento diario (habitualmente casa-trabajo o casa-lugar de estudio), coincide más o menos con el recorrido de un autobús, vale la pena dejar el coche en casa. Tal y como está el tráfico, la gasolina (y el gasoil!) y la falta de lugares para aparcar, resulta más cómodo el bus. Aunque tengas que esperar en la parada aguantando algo de frío y sufriendo la falta de frecuencia en horas punta. Mi anterior trabajo, en el barrio del Canyamelar (que son las calles que hay entre el Cabanyal y el Grau), cerca de Serreria, me cogía justo en la otra punta de la ciudad y las conexiones eran nulas. Debía utilizar dos autobuses o bien andar tres manzanas, como dicen los americanos, para llegar al metro desde mi casa, y cuatro más hasta el lugar de trabajo. Además, como las líneas de metro no están pensadas en clave urbana, también necesitaba hacer trasbordo en àngel Guimerà .

Por esta razón, prácticamente no tenía más remedio que utilizar el coche, con el consiguiente gasto y problemas para aparcar. Desde hace un año, mi actual centro de trabajo está muy céntrico (las horas nos las marca el Micalet…) y he tenido la suerte de que el bus número 28 para justo enfrente y detrás de mi casa y me deja a 100 m. de la oficina. La frecuencia del 28 (heredero de aquel mítico 27 que unía Benicalap y Alfafar, que al desdoblarse ha dado lugar a dos líneas) es manifiestamente mejorable, lo cual da lugar a que vaya siempre lleno.

Se pueden extraer conclusiones sociológicas bastante interesantes sólo con observar las personas que lo utilizan. Hay una mayoría abrumadora de mujeres (aún sus maridos son los que se quedan el coche de la casa?) y la presencia de inmigrantes es porcentualmente más alta que la que existe en Valencia. A pesar de que el barrio es de clase trabajadora, se observan algunos trabajadores de “cuello blanco” que se dirigen a bancos y oficinas públicas situados en el centro de Valencia, pero seguramente menos que en otras grandes ciudades.

Sé que no está bien escuchar conversaciones ajenas, pero en un autobús, especialmente si va muy lleno, es inevitable. Esto también tiene un gran valor sociológico. Oir de lo que se habla y lo que dice la gente de la calle de forma libre y espontánea, es la mejor encuesta que se puede hacer. Las opiniones y argumentos que se escuchan son de lo más “variopinto”, pero son 100 % reales. Es el mejor termómetro de la realidad.


El FLICKR de Valencia

Martes, Octubre 3rd, 2006



http://flickr.com/groups/valencia/

Un lugar donde visitantes de Valencia y autóctonos “suben” fotos muy personales sobre nuestra ciudad.


El AVE (fenix) resucita

Domingo, Octubre 1st, 2006

Uno de esos proyectos míticos que se eternizan en la Valencia contemporánea, vuelve a la primera plana de debate público. Se trata de la conexión de nuestra ciudad mediante trenes de alta velocidad con Madrid y Barcelona, lo cual implica, por extensión, una reordenación de toda la red ferroviaria y sobretodo, la substitución de ese inmenso espacio degradado en el mismo corazón de Valencia (la llamada “playa de vías), por el Parque Central.

Aunque tengo entendido que la idea de soterrar las líneas de tren para mejorar el paisaje urbano y eliminar la gran “herida” urbana que producen, es anterior al nacimiento del AVE (por cierto “Alta Velocidad Española”, cuando son empresas extranjeras quienes lo construyen, yo prefiero hablar de TGV o de TAV), no fue sino con la aparición de éste en el mundo de las infraestructuras cuando la idea del Parque Central comenzó a tomar forma.

Allá por los años 92-93, el entonces ministro de obras públicas y urbanismo (el famoso MOPU), Josep Borrell, ahora presidente del Parlamento Europeo, firmó con una flamante nueva alcaldesa, Rita Barberá, el primer convenio administrativo para poner en marcha los estudios necesarios para llevar a cabo el proyecto. De ello hace la friolera de casi 15 años, y las vías del Tren de Alta Velocidad están a punto de llegar a la ciudad de Valencia por l”Horta Sur (de la línea de Barcelona, nada se sabe). Ante el avance progresivo de la nueva línea férrea, la estación y del Parque Central vuelven a cobrar protagonismo. Parece que antes llegará el TAV a Valencia que se construya la nueva estación subterránea, y eso que está previsto para el 2010.

Por cierto, que del 92 hasta ahora han habido tres presidentes del Gobierno y han gobernado dos partidos diferentes a nivel estatal, PSOE y PP, y este importante proyecto para nuestra ciudad ha ido a la cola de los de otras ciudades. Ni el PP (teniendo en cuenta que la alcaldía la ostentaba su partido), ni el PSOE (teniendo en cuenta que debía hacer “puntos” porque su partido estaba en la oposición municipal) han invertido demasiado esfuerzos en ello. Hoy como siempre, Valencia tira adelante a pesar del Estado.

Finalmente, comienza a concretarse el diseño de nuestra red ferroviaria, con una nueva estación central subterránea, y un tunel que pasará por Cirilo Amorós, la Gran Vía Marqués del Túria y la Avenida de Aragón. Como grandes novedades tendremos dos paradas más de tren: una en Aragón y otra en Tarongers, algo bastante novedoso en Valencia pero que suele ser habitual en otras grandes ciudades. Que el tren a su paso por la ciudad tenga una estructura casi de metro y se pueda coger en diversos puntos de la ciudad sin necesidad de desplazarse a una única estación. Hasta ahora sólo era posible hacerlo en el Cabanyal. Por decirlo de alguna forma, vamos a dejar de ser, ferroviariamente hablando, una ciudad “de provincias” y pasaremos a ser una gran ciudad, que es en realidad lo que somos por importancia demográfica y económica. Una condición que el Gobierno (y me temo que tampoco el resto de España), nos reconoce.