Valencia Multicultural

23 Noviembre 2006

Hace poco hemos sabido con datos en la mano, algo que en este blog ya intuíamos y hemos comentado en alguna ocasión.

La ciudad de Valencia ha crecido levemente en población a pesar del éxodo metropolitano, gracias a la importante llegada de immigrantes de los últimos años. Es decir, que los autóctonos marchan (marchamos) fuera de la ciudad, y los foráneos llegan en tal número que compensan este descenso e incluso hacen subir el padrón.

Además, por motivos económicos, se está produciendo una cierta “segregación espacial” (aunque menor por suerte que en otros lugares como Francia o Inglaterra), a consecuencia de la cual, determinados barrios empiezan a ser percibidos por los vecinos de Valencia como “barrios de immigrantes”.

Todo ello dibuja un panorama social sustancialmente diferente al de hace tan sólo 10 años, que obligará a que sea tenido en cuenta tanto por el resto de ciudadanos como por el Ayuntamiento. Están empezando a surgir nuevas necesidades y nuevas problemáticas derivadas de este recambio poblacional.

Pensemos en algunos ejemplos. En materia de educación, cuando a penas se está finalizando el famoso Mapa Escolar (el mayor déficit son los institutos de ESO), la llegada de nuevas famílias con una mayor tasa de hijos hará necesaria la construcción de nuevos centros públicos, empezando por los de infantil y primaria, precisamente quizás los que estaban actualmente (en general, que me perdonen las asociaciones de vecinos y sindicatos docentes) más ajustados a la demanda.

Derivado de la mayor tasa de natalidad de los immigrantes por un lado y del envejecimiento de los autóctonos que se quedan, los servicios sanitarios también deberán incrementarse.

En el ámbito de servicios sociales, las mayores necesidades de una población que ha de empezar de cero en otro país y que arrastra determinados problemas propios de sociedades menos desarrolladas, también implicará un mayor presupuesto municipal y autonómico para atenderlas.

Finalmente, y aunque quizás esto pueda ser polémico, la propia situación precaria de los immigrantes y su origen en una cultura diferente, pero sobretodo, en una sociedad menos democratizada, seguramente hará necesario un mayor despliegue policial para solucionar problemas de convivencia (y no me refiero tanto a la delincuencia, como a otras cosas menos graves).

Por contra, como también han puesto de manifiesto determinados estudios, el PIB valenciano y español continúa aumentando al ritmo que lo hace gracias a los immigrantes (incluso el Estado hacer varios años que acaba el ejercicio presupuestario con superávit). Pero la Administración ha de ser consciente de como se está produciendo dicho crecimiento económico y hacer las correspondientes previsiones para atender estas nuevas necesidades a cargo de los nuevos ingresos.



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