Soler y el Valencia, C.F.

16 January 2007

En el post anterior comentábamos la puesta en venta del Levante U.D. por parte de su accionista mayoritario. Hoy, para compensar, quisiera referirme al principal accionista del equipo vecino, el Valencia, C.F. Aunque la situación del capital social del club “xoto” no está tan decantada como en el caso de los “granotes”, la família Soler goza de una posición lo suficientemente estable como para garantizarse el control del club. No obstante, eso no quiere decir que tenga que ser siempre así.

Juan Bautista Soler, podrá ser muchas cosas, buenas y malas, pero lo que está claro es que es un gran empresario de la construcción y que, a decir de los expertos, no es especialmente futbolero o seguidor del Valencia, C.F. (incluso parece que su padre también está interesado en comprar acciones del Levante U.D.). No da el perfil de forofo (Jaume Ortí, Paco Roig) ni tampoco de persona de gran ego (Ruiz de Lopera y tantos…), ni tampoco el de profesional de la gestión societaria (Florentino Pérez, el equipo de Laporta, etc.).

Comento todo esto porque desde hace un tiempo tengo la percepción que los Soler no se van a eternizar en el Valencia. No estoy al corriente de las interioridades del club como algunos periodistas “estrella” de los deportes de ciertas TV”s y radios de nuestra ciudad, pero tengo, como dicen los americanos, “una corazonada” al respecto. Yo creo que los Soler desembarcaron en el Valencia, C.F., como culminación de su ascenso empresarial, y porque, como a la mayoría, les gusta el futbol, pero sobretodo porque pretendían hacer “grandes cosas” y pensaban que tenían la formula para ello. Una fórmula empresarial basada en la industria que ellos conocían bien, la industria del “ladrillo”.

La familia Soler apostó por invertir cientos de millones de euros en la compra de acciones del club de Mestalla con la finalidad de: uno, conseguir la recalificación del viejo estadio y construir uno nuevo, más espectacular y moderno, un hito por lo que la ciudad los aclamaría y recordaría siempre; dos, desarrollar una operación urbanística a partir de una nueva ciudad deportiva que diera al club pingües ingresos con los que hacer un gran equipo; y tres, de paso, participar directamente o a través de amigos y contactos, en las grandes obras que implican los otros dos puntos.

Pero resulta que, transcurridos unos cuantos meses ya de la entrada con fuerza del clan Soler en el capital de la sociedad anónima deportiva, ninguna de los tres objetivos ni tan siquiera se encuentra encarrilado. Por un lado, el nuevo Estadio ha levantado bastante oposición entre los vecinos de Benicalap-Campanar y en los grupos políticos que no están en el gobierno, y por otro, dos concejales de Riba-roja están imputados por la recalificación de Porxinos, y toda la operación está bajo sospecha (además del correspondiente “Salvem Porxinos”). Y me parece que, aunque en realidad aún haya pasado poco tiempo, es más de lo que suele estar acostumbrado Juan Bautista Soler para poner en marcha sus proyectos empresariales, dado que en el mundo de la construcción, hasta ahora, todo ha ido a “la carrera”. Además, lo que debía ser un “paseo de rosas”, que diera al apellido Soler gran prestigio, se ha convertido en dos polémicas inesperadas, que en lugar de mejorar la imagen de Soler han producido todo lo contrario.

Y me baso en algo más que intuición. Tengo muy presente el caso de los hermanos Roig, Juan y Fernando, que vendieron sus acciones,cuando la gestión de su hermano Paco en la presidencia del Valencia, C.F. podía afectar a su consideración pública y de rebote, a la de sus empresas, en ambos casos, bastante relacionadas con el público en general (os imaginais una peña anti Paco Roig que hubiera lanzado un boicot contra Mercadona o Pamesa Cerámica?)



One Response to “Soler y el Valencia, C.F.”

  1. mrm Says:

    Pase lo que pase, siempre AMUNT!!

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