De San Vicente Mártir, de religión, y tolerancia
Monday, January 22nd, 2007
Como hemos oído decir desde siempre, “de cruces para adentro” hoy se celebra en Valencia la festividad de San Vicente Mártir. Pero, en mi opinión, el patrón de la ciudad de Valencia es un gran desconocido para muchos valencianos. A groso modo todos sabemos que fue un joven cristiano en tiempos de las peores persecuciones romanas, por aquellos primeros años del 300, que fue torturado, y que finalmente apareció ahogado atado a una muela de molino según se cuenta en las playas de Cullera. San Vicente también tiene su artículo en la wikipedia, texto que os invito a leer si gustáis. Para mi las dos cosas más importantes de su historia son: por una parte su valor y defensa de sus convicciones, y por otra el punto de inflexión provocado en el sentir del pueblo valenciano –y más allá– tras su trágica historia.
Hoy… siento que vivimos en un “sistema agnóstico no tolerante”. No comparable –claro está– a aquellas persecuciones, pero es muy sintomático que actualmente nadie muestre sus sentimientos religiosos; es más, se ocultan. La política intervencionista, omnipresente, ha arremetido contra la iglesia, muchas veces con razón!, pero ha conseguido entre otras cosas que la sociedad la confunda con la religión. Iglesia y religión son para mi cosas distintas. Pienso en la religión sencillamente como la relación personal que cada cual tiene con Dios –o como se quiera llamar–. Lamentablemente la iglesia hoy también es política, –por supuesto que presta también muy buenos servicios.– Con la política eclesial se puede estar más o menos de acuerdo, pero pienso nadie debería meterse destructivamente con el sentimiento religioso de cada uno! Inadmisible es, además de triste, que haya tanta gente manipulada y con prejuicios hacia quienes creen en Dios. Nada queda hoy de la “valentia” que antaño mostraron los primeros cristianos.




Comento todo esto porque desde hace un tiempo tengo la percepción que los Soler no se van a eternizar en el Valencia. No estoy al corriente de las interioridades del club como algunos periodistas “estrella” de los deportes de ciertas TV”s y radios de nuestra ciudad, pero tengo, como dicen los americanos, “una corazonada” al respecto. Yo creo que los Soler desembarcaron en el Valencia, C.F., como culminación de su ascenso empresarial, y porque, como a la mayoría, les gusta el futbol, pero sobretodo porque pretendían hacer “grandes cosas” y pensaban que tenían la formula para ello. Una fórmula empresarial basada en la industria que ellos conocían bien, la industria del “ladrillo”.
Sin pretender opinar sobre los asuntos del Levante U.D., me ha llamado poderosamente la atención y me ha preocupado, las declaraciones de Villaroel en las cuales afirmaba que para vender sus acciones buscaba un millonario extranjero, supongo que al estilo de Dimitri Piterman. Creo, modestamente, que esta sería la peor de las opciones tanto para el club como para la ciudad. Si uno de los dos equipos de futbol profesional masculino (y femenino, que es de primer nivel) puede ser adquirido con tanta facilidad por un excéntrico rico, nuestra ciudad tiene un problema.