L”Espai Campanar, el peculiar mini-centre comercial que ocupa el solar de l”antic “JOBAC” (el primer gran supermercat als quals vam anar alguns de menuts), no havia acabat de trobar el seu lloc al món. Tan a prop com està de Nuevo Centro (on ja van fracassar les sales de cine) i d”Hipercor, però alhora, un poc lluny de la “Diagonal Valenciana” (Corts Valencianes-Pius XII), no ho tenia gens fà cil.
Ara sembla que hi ha un projecte de reconversió a l”estil de l”anomenat “Mercado de Fuencarral de Madrid”, sense eliminar els cines (que intel·ligentment, tracten d”especialitzar-se, en este cas en cinema original i en valencià ). Vorem com queda la cosa.
Ya se ha presentado el cartel de la próxima Volta a Peu de Valencia, pero ¿qué es la Volta a Peu?.
Las carreras populares son una sana actividad del atleta aficionado, y muchas veces también del profesional. Son una costumbre alternativa a la televisión y el sofá para los fines de semana. El encanto de estas carreras también radica en que se celebran a lo largo y ancho de nuestra comunidad, y nos permiten descubrir ciudades y pueblos a la vez que practicamos un poco de deporte.
Y qué pasa si no eres deportista. Tal vez no te apetezca salir a correr todas las semanas, pero la Volta a Peu, es un acontecimiento que trasciende lo deportivo. Un recorrido urbano de 8 km que se pueden hacer corriendo, pero que muchos hacen caminando en su mayor parte, disfrutando del ambiente y de la ciudad en lo que ya casi se ha convertido en una fiesta popular.
Anímate a participar, el próximo día 6 de mayo en la XXV Volta a Peu de Valencia.
Para los más deportistas este fin de semana también tenemos una carrera, si te atreves. El IX Gran Fons Vila de Puçol, este sábado 14 de mayo por la tarde, igual nos vemos por allí…
El empresario Francisco Roig, conocido por haber sido presidente del Valencia, C.F., ha adquirido por unos 15-20 millones de euros el Convento de San José de los Carmelitas, en pleno barrio del Carmen, al lado de Na Jordana.
Continua la “fiebre” de los hoteles de lujo en Valencia que ya hemos comentado en alguna ocasión. Al menos en este caso servirá para regenerar un elemento de patrimonio histórico y contribuir a revitzalizar una zona de Ciutat Vella.
Extrapolaré este tema a nuestra sociedad valenciana, para que no sea tan “off-topic”, pero no puedo resistir hacerme eco de lo siguiente, porque resulta que a veces, muy de vez en cuando, uno encuentra en la blogosfera alguna entrada especial. Me entero por el fantástico blog, fogonazos (que os recomiendo fervientemente) de un curioso experimento que han hecho en el Washington post: ¿Qué ocurriría si cogiéramos a uno de los mejores violinistas del mundo y lo pusiéramos a tocar de incógnito en el metro?
Por supuesto que de los resultados no se pueden sacar grandes conclusiones ni generalizar, pero me habría encantado vivir el proyecto. Y me quedo con la boca abierta al comprobar que muy poca gente (casi contada con los dedos de la mano!) tuvo el tiempoo o la sensibilidad necesaria para intuir o darse cuenta de que aquello era algo especial. Porque a mi me da que tener delante al Sr. Joshua Bell tocando su Stradivarius tiene que ser para poner en pausa cualquier otra cosa, y babear.
Dejando a parte mi básico bagaje cultural musical… yo… suelo ser de los que hacen ese tipo de altos en el camino. Aún recuerdo mi conversación con aquel trovador nocturno que interpretaba maravillosamente a Silvio Rodríguez hace años, o también a un simpático europeo del Este que tocaba el saxo en la plaza de la Reina, del que averigué para mi asombro que tenía la carrera de piano y el saxo era su segundo instrumento. (…) Me pregunto cómo puede ser que tanta gente viva sin darse cuenta de las pequeñas maravillas que día a día pasan cerca de nosotros.
¿Os habríais percatado vosotros de la maestría con la que tocaba Joshua Bell? Probad a ver el vídeo en el artículo del periódico…! ¿Qué pensáis que huviera sucedido si huviéramos colocado al mismo músico en la estación de Xà tiva de Valencia? ¿Veríamos, como nos temíamos, que la sociedad valenciana anda más bien corta culturalmente hablando? ¿Simple cuestión de tiempo, prisa, estrés? ¿O comprobaríamos que la sensibilidad artística de los valencianos es un topicazo?
L’atre día tenía una cita “deportiva” important, i de camí ad ella, quan vaig vore a la gent anant en bici, jugant i corregent pel riu, me doní conter del día tan esplèndit que feia (després canviaría l’orage…), i de moltes atres acontenyiments deportius que la ciutat ofería eixe mateix día:
Uns amics estaven en Paterna en l’entrenament del Valencia C.F. aprofitant també per a vore la “Valencia’s cup” (campeonat jovenil de futbol organisat pel club); en el port i en la mar estaven les regates de l’acte 13 de la Louis Vuitton; el “V open de tenis de Valéncia” se celebrava estos díes (i la semana que ve en caíres de rodes); i també podríem parlar del festival de cometes, i moltes atres cites de les que segur no tinc coneiximent.
En la nostra ciutat molts més moments a lo llarc de l’any són tan actius deportivament parlant. Pense que els ultims anys hem millorat moltíssim en este tema, hui Valéncia és una ciutat sana.
L’any passat ya ho recomanava, i enguany potser que també m’acoste a vore el décim Festival Interncional de Miloches de Valéncia. A vore si l’orage acompanya, que pareix que n’hi han problemes fins i tot en les regates de la America’s Cup.
La Semana Santa llega con sus procesiones, sus encapuchados, sus andas y sus palmas.
Todos conocen esta fiesta de tierras andaluzas, pero en el resto del país se celebra con igual religiosidad aunque talvez, sin tanta devoción.
Valencia también se prepara para esta fiesta religiosa, famosas son las procesiones del barrio del Cabañal. Y Sagunto no es una excepción, además de la fama de su histórico castillo, algo destartalado pero que ha estrenado iluminación hace poco, también es conocida sus fiestas durante la Semana Santa, de hecho, esta celebración esta declarada de interés turístico nacional.
El primer fin de semana de abril, entre otros actos, se celebró una obra teatral, la “IV representación saguntina de la pasión, muerte y resurrección de Jesús“. En muchos pueblos se dramatiza este episodio bíblico, algunos con actores profesionales y otros con aficionados. Sagunto eligió a un grupo de aficionados muy voluntariosos que, pese a los fallos de audio, consiguieron representar con éxito esta obra que empieza en la Iglesia de Santa Maria y continúa a lo largo del recorrido del Calvario que llega a los pies del castillo romano. Recomendada para gente devota por su gran sentimiento y, recomendada también, para los no tan piadosos para poder ver desde uno de los puntos más altos del pueblo toda la zona de noche e iluminada.
El fin de semana siguiente, el propio de Semana Santa, Sagunto se viste de negro con su procesión de capuchinos enlutados, llevan sus andas simbolizando la vida de Jesús y llevan también sus cirios iluminando el casco antiguo del pueblo. Una peculiaridad, reparten caramelos cuando los espectadores demandan “un caramelet“.
Si quieres tomar horchata, el mejor sitio es Valencia, y ¿dónde mejor que en Alboraya?.
Dentro de este pueblo, pegado ya a la ciudad de Valencia, encontrarás las mejores horchaterias de, de… del mundo. La más conocida, y también una de las mejores y más pintorescas, es la Horchateria Daniel.
No se puede venir a Valencia y no probar esta deliciosa bebida acompañada de los deliciosos fartons.
En qué parte de Valencia está el enemigo? Tenemos este tanque en Valencia pero sólo de decoración… y me alegro.
En los comentarios podéis poner dónde está el tanque y dónde está el enemigo…
Después de ser estrenada hace 2 años en Barcelona y de haber pasado por el Teatro Bellas Artes de Madrid, “Ya van treinta” llegó a Valencia para ser representada en el Teatro Principal.
Del autor Jordi Silva y dirigida y protagonizada por el simpático Ángel Llàcer (por si alguien no lo recuerda, era el profesor amiguete de Operación Triunfo que enseñaba interpretación a las futuras promesas de la música), “Ya van treinta” pretende ser una comedia que gira en torno a los problemas sentimentales de un treintañero desaliñado y llorón.
Aunque el título haga presagiar que es una representación donde se profundiza en los problemas actuales de una generación ya no tan ingenua ni tan joven sumando un toque de humor, lo cierto es que no es más que una historieta de cruces amorosos. Además de que la extravagancia y la exageración son llevadas a tal extremo que la obra roza la parodia y lo hortera.
En fin, es una obra sin muchas pretensiones, divertida y para pasar la tarde del domingo. Otra cosa es si el precio de la entrada se corresponde con la calidad de la obra. Si la habéis visto dadnos vuestra opinión.
Ahora mismo ya no está en cartelera, pero si le dáis al enlace de abajo os saldrán las obras que ahora mismo estan haciendo en el Teatro Principal.