aún más luces y sombras
3 October 2007
Vuelvo de tierras lejanas y lo primero que leo en la prensa referente a nuestra ciudad, son la cantidad de proyectos que se ponen en marcha para albergar los nuevos eventos deportivos, que "pondrán a Valencia en el mapa internacional". Y si sólo leyésemos lo que dicen nuestros diarios, todos creeríamos que en la ciudad todo va bien y que además sobra el dinero y se puede gastar para hacer todo tipo de inversiones recreativas y propagandísticas.
Leo sobre la ampliación de las avenidas de Francia y de la Alameda en Las Provincias, y me pregunto si esas calles, la una recién construida y la otra, una de las más grandes de Valencia, realmente necesitan esa ampliación para algo más que el fin de semana de la fórmula 1, y la respuesta es que no. También leo en El Levante lo que va a costar la reforma del puente de Calatrava, que por fin va a servir para algo en el puerto y sobre el que ya hablamos en esta otra entrada.
Y la impresión que me llevaría sobre Valencia sería la misma de todos los que sólo ven las luces y que se niegan a mirar hacia las sombras. Las sombras de una sociedad de consumo, de una política de progreso sin compromiso ni equilibrio, que está convirtiendo a la ciudad en una mascarada, dónde puedes ver por un lado gente con los lujos más caros que se pueden imaginar y por otro, personas que no puede acceder a derechos básicos como la vivienda o el trabajo. ¿No os suena esta situación? ¿Tal vez a la que usábamos para describir muchas zonas del tercer mundo?
Menos mal que también hay gente que se preocupa de mirar por su ventana y ver, y además denunciar, que las cosas no se están haciendo bien. Por eso voy a recomendar otra entrada de uno de mis blogs valencianos preferidos, Testigo Accidental, titulada Rita Prevarica, donde además se publica un texto de protesta de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, que deberíamos leer todos.
