escribo desde el extranjero
Sunday, July 20th, 2008Primero los exámenes, y ahora los viajes, cualquier excusa es buena para tener desatendido el blog. El fenómeno blog ha crecido y madurado una barbaridad en un espacio muy corto de tiempo, por eso también tiene muchos defectos, por lo de las cosas que se hacen deprisa y corriendo, pero también tiene muchas ventajas. Por ejemplo, ahora mismo estoy escribiendo desde nuestro país vecino, Portugal.
Y qué os puedo contar de Valencia desde el extranjero, pues como quién no escribe es porqué no quiere, yo os contaré qué cosas me gustan, que cosas no, que me falta, etc:
-La playa, me falta la playa, pues estoy en el interior del país. Aunque sea llena de gente y a veces con el agua sucia de la Malvarrosa, me encanta el mar y todos los que viven en una ciudad costera, saben lo que significa poder ir en cualquier momento a la costa, a respirar la brisa marina con ese olor tan característico.
-Me falta la horchata, y eso no necesita explicación.
-Me molesta que me digan que no grite en los bares. Aquí a cualquier cosa le llaman subir la voz, y eso que estoy en el norte, que en Lisboa dicen que es peor (Tras releer la entrada tengo que reconocer que esto no es algo de lo que enorgullecerse, pero es cierto).
-Me molesta que todos me llamen Paco.
-No se pasa hambre aquí, no. Por lo general la comida es muy sabrosa, y muy económica también. La bollería está muy buena y engorda un montón (cosa que yo valoro positivamente). Y el café es mucho mas fuerte y cremoso (otro positivo).
-Se agradece olvidarse un poco de las noticias locales de tinte político. Es agradable desconectar de nuestra alcaldesa por unos días, mirar las calles, y no pensar cada dos por tres, "vaya barbaridad de dinero que se ha gastado en esto" o "este barrio da pena, y sólo necesita un par de arreglos que nunca llegan". La verdad me hacía falta y a lo mejor me ayuda a ver con nuevos ojos la ciudad cuando vuelva.
-Otra cosa peculiar de aquí, es que las tiendas abren los domingos, por lo menos todas las de los grandes almacenes, algunos días hasta las doce. Es curioso cuando se ríen de mi por querer comprar algo el sábado por si hace falta el domingo.
Por ahora eso es todo, una pequeña entrada con reflexiones, sin mucho orden ni concierto, y además sin foto. Eso es lo bueno de no tener registro de entradas en el blog, hace de postear algo mucho más relajado.




