Cuando aparece a los lejos la imagen de Benidorm, uno no puede dejar de sorprenderse. Que la costa de nuestra Comunidad se encuentra sobreexplotada ya no sorprende a nadie, pero el despropósito urbanístico que es esta localidad alicantina no tiene nombre.
La sensación al entrar en esta ciudad para mi es de un agobio y tristeza que sólo se puede comparar con la barbaridad que va a ser su homologa en Castellón, la famosa Marina d’ Or.
Ambos proyectos turísticos están creados sobre el mito de la tranquilidad, belleza y el sol del litoral de la Comunidad Valenciana. Mito que pisotean y destruyen, gracias a la ignorancia forzada a los turistas que sólo conocen lo que la propaganda y los medios les ofrecen.
Desde aquí vamos a proponer un turismo con más sentido común, para todos los que quieran conocer unas costas y una cultura distintas a las de los folletos y los anuncios, vamos a animar a la gente a acercarse a la Comunidad Valenciana con la curiosidad por conocer una costa que es algo más que algunas playas atestadas el mes de agosto.
La noche de San Juan es la más mágica del año. También en Valencia es tradición ir a la playa, hacer la hoguera y saltar las olas. Yo anoche no pude ir a la playa, pero vi el jaleo que se montaba, los coches abarrotaban las calles, el tráfico estaba imposible a pesar de que la policía no paraba de trabajar y estaba en las principales avenidas y en todos los accesos a la playa.
Me encanta la noche en la arena, el fuego y el mar. Pero me pregunto si a veces vale la pena, la locura de intentar llegar como sea, soportar una o dos horas de coche, para pasar dos o tres en la playa. Es una noche especial, pero porque nosotros queremos que sea especial, tal vez si pensáramos alternativas para no hacer todos lo mismo…
Por ejemplo buscar otra playa que no sea la de siempre, parece que toda la gente de Valencia quiera ir a la playa de las Arenas, pero tenemos muchas más. Otra idea es acercarse a Alicante donde están en su fiesta grande, las hogueras de San Juan son para ellos, como las fallas para nosotros, vale la pena ir disfrutar de la fiesta. Quizá quedarse en casa y hacer tu propia noche mágica, o ir al monte, y si quieres agua del mar sólo tienes que ir el día antes a la playa… No sé, no se me ocurren muchas cosas originales, pero a vosotros seguro que sí.
¿Qué os parece? plantearse alternativas para todas estas fiestas multitudinarias, para que no sean siempre lo mismo, un año hacer algo distinto, y quizá hacer mejor algo que ya era bueno.
No, pese a lo que pueda parecer, no voy a comentar sobre el Circuito de la Comunidad Valenciana, el Ricardo Tormo. Además del gran premio de velocidad, de las superbikes y de toda la familia. La pasión por el deporte de las dos ruedas se puede expresar de otras maneras.
Gracias al nuevo permiso de llevar motos de hasta 125c.c. y la nueva moda de las scooters la ciudad de Valencia ha visto multiplicarse su parque de vehículos de dos ruedas. Mucho más si añadimos las bicicletas que ahora con el calorcito parece abarrotan las calles, aunque son menos de las que deberían parece que la gente se da cuenta de sus ventajas.
Pero no es sólo eso de lo que voy a hablar, recientemente leí esto en otro blog, uno muy bueno de motos por cierto. Se trata de una preciosa entrada que cuenta una divertida actividad con scooters en la ciudad costera de Denia. Me pareció una iniciativa tremendamente interesante que combinaba dos de mis pasiones, la Comunidad Valenciana y las motos. Parece que hay gente que entiende que la pasión por la moto no son sólo excesos, de velocidad, de acrobacias locas o de carreras, patrocinadores y medios de comunicación etc etc.
En fin una actividad alternativa, que espero que se repita en más ocasiones para poder acudir a verla, y tal vez más adelante también participar.
¿Pensabáis que el cine valenciano no existía…? yo sí. Pero unos amigos me han hecho cambiar de idea.
A caballo entre Valencia y Alicante, ahora mismo estas dos ciudades sirven de plató para un interesante proyecto de cine independiente. El Efecto Coyote espero será, un día de estos, un orgullo para el cine mediterráneo.
Os dejo un enlace a su blog dónde podéis seguir las vicisitudes del rodaje, si queréis saber cómo se hace una peli independiente no dudéis y pinchad aquí.
Otra etapa electoral ha finalizado. Hace una semana de las elecciones y parece que no haya sucedido nada. Caminas por las calles de Valencia y lo único que queda en las calles son los carteles electorales colgados de las paredes y de las farolas.
Un éxito rotundo para el partido en el poder. ¿Os acordáis de lo que prometían en sus campañas? Sí que recordamos todos la Copa América, la Fórmula Uno y la Ciudad de las artes y de las Ciencias. El principal motor de la economía valenciana es el turismo y eso se nota.
¿Pero alguien recuerda las promesas y las soluciones para los que nos quedamos todo el año en la Comunidad?. Vivienda económica, menos precariedad laboral, sanidad, educación, soluciones para la inmigración, el agua para el campo… Es ahora cuando comienza la verdadera labor de los partidos, las elecciones y todo el derroche de propaganda, de luces y de colores se han acabado y llega el momento de trabajar de verdad.
Cuatro años de nuevo, otra nueva oportunidad para crear alternativas y hacer mejor nuestra Comunidad. La gente ha votado (aunque no toda), ha elegido lo mejor (esperemos) y ahora veremos si el gobierno, ganadores y oposición, se hace merecedor de esa confianza.
Desde aquí seguiremos pidiendo alternativas e iniciativas para todos, pero también propondremos las nuestras, pues nuestra Comunidad no la hace el gobierno, la hacemos los que vivimos en ella, no lo olvidéis
Hoy es el día que en cada comunidad y cada localidad elegimos a nuestros representantes… No os olvidéis de expresaros, tal vez si todos nos interesamos y nos involucramos un poco más, sabiendo a quién y porqué votamos, le veamos más sentido a esto de la democracia.
Excursiones de un día hay muchas en la Comunidad Valenciana, pero pocas como esta. En Alicante, haciendo de frontera natural entre la Marina Alta y la Marina Baja, la sierra de Bernia es una cresta de roca caliza que se extiende imponente prácticamente hasta nuestro mar mediterráneo.
Declarado paisaje protegido por la Generalitat Valenciana, el entorno de la sierra de Bernia es una zona de tranquilidad envidiable y una rápida escapada a la montaña sin alejarse para nada del litoral. ¿Una alternativa tal vez a la masificación de la costa valenciana?
La ruta que yo recomiendo es muy sencilla, sobretodo si se hace sin prisa, accesible para cualquiera aunque puede llegar a hacerse pesada pues dura unas 3 - 4 horas según el ritmo. También hay una alternativa para los más osados que consiste en cruzar la sierra por la cresta, pero para esta necesitaréis un poco de preparación y algo de material, podéis leer algo más sobre ese tema aquí.
Nuestra ruta se toma por la entrada del pueblo de Xaló (Jalón), siguiendo una carretera que te lleva al pie mismo de la cresta. Allí encontraremos un par de construcciones y un restaurante muy peculiar en una explanada donde dejaremos los coches, y podremos encontrar un tablón una descripción del recorrido que no tiene pérdida tampoco pues está en su mayoría marcado con las señas de PR.
Si empezamos por este lado de la cresta pronto nos encontraremos una fuente de agua potable y en seguida empezaremos a ascender. La subida, sin prisa, no es muy dura pero larga y constante hacia arriba y nos llevará casi hasta la cresta hasta llegar al famoso Forat (en la foto de abajo), que es en un orificio, un forat, en la misma roca, a 800m de altitud, que permite pasar de una a otra vertiente sin tener que llegar a superar la cresta por arriba. La vista en ambas direcciones es impresionante, pasar de ver una Marina a vista de pájaro, para encontrar la vista de la otra costa del mismo modo es una experiencia que bien vale el paseo.
El recorrido se completa con la visita al fuerte (foto de abajo). Los restos de un fuerte construido para controlar el ataque de los ejércitos berberiscos, que también merece una parada y es buen sitio para tomar aliento. Y si te has quedado con ganas, completar la excursión con la subida, por las pedreras, hasta el pico de Bernia que a casi 1200m sobre el nivel del mar ofrece unas vistas más que impresionantes de la cresta, la costa y las montañas de alrededor.
Si queréis leer un poco más: otra ruta y algo de información en la web cuarentones sin fronteras y una reseña interesante de la zona en el periódico de las provincias.
Un día en la Vila Joiosoa. Un paseo por una localidad que se esfuerza por conservar parte de su patrimonio histórico frente a la especulación y la masificación turística de la costa valenciana.
Un barrio antiguo, de calles estrechas y angostas, con casas pintorescas y de colores. Con un asomo restaurado de la antigua muralla que rodeaba el pueblo. Casas de marineros, de pescadores o de los trabajadores de los antiguos astilleros, un lugar donde se puede pensar en otros tiempos.
Y para el turista, por un lado la costa y hacia el interior monte. Un sitio ideal para pasar el día, y comer frente al mar o como curiosidad visitar la fábrica de chocolates Valor, que tiene aquí su origen.
Vuelvo de un fin de semana en Ayora. Estos días los he pasado visitando el valle de Cofrentes, que engloba los pueblos de Ayora, Jalance, Jaraciel y Cofrentes. Ayora es un pequeño pueblo, que se encuentra casi fuera de la provincia de Valencia. De hecho la mejor forma de llegar es por la autovía hacia Albacete, hasta llegar a Almansa, donde dejaremos ésta para coger la salida que sube a Ayora.
La zona del valle de Cofrentes, es un entorno a medio camino entre las extensiones de la cercana Castilla, y el monte mediterráneo. Creándose un hábitat bastante peculiar, que nos puede recordar, según donde estemos a una u otra provincia.
Nosotros nos centramos en visitar los valles de los dos ríos que hacen de límites naturales del valle. El Júcar y el Cabriel.
El Júcar a esta altura no lleva mucha agua, pero la espectacularidad de las paredes (foto de arriba) que rodean el valle y las pequeñas pozas de agua cristalina (la primera foto del post) son reclamo suficiente para una visita.
El acceso es muy sencillo desde el pueblo de Jalance, incluso en coche, con el que puedes llegar prácticamente dentro del mismo valle. Una vez abandonado el coche, la zona se presta a un paseo siguiendo todo el rato el cauce del río, hasta donde nos apetezca. Eso sí, cuanto más arriba, más agreste el recorrido, por lo que cada uno deberá decidir hasta donde quiere llegar.
El Cabriel, es a esta altura todo lo contrario, un gran caudal de agua, que nutre dos centrales eléctricas y como no la omnipresente central nuclear de Cofrentes. Que se puede ver casi desde cualquier punto del valle, o por los menos las dos gigantes chimeneas de vapor de agua que no nos dejan olvidar su presencia.
El Cabriel, es el principal afluente del Júcar, y se une a éste a la altura de Cofrentes. Así como el valle del Júcar se encuentra ligeramente escondido y es de acceso más complicado, el Cabriel-Júcar es aquí de muy fácil acceso y localización, cuenta con gran cantidad de sendas para circular cómodamente en bicicleta de montaña, y el rió llama a realizar actividades acuáticas de todo tipo, ya sea relacionadas con la pesca o con el deporte de aventura.
Dos consejos, uno bueno, el mapa de cartografía militar nº 754 - Jalance. Y otro malo, desconfiar de los alojamientos rurales Palaz y Villa de Ayora, que no pienso enlazar. Las instalaciones son correctas, pero mucho ojo con el encargado, un tal Waldo, que con su mezquina actuación y trato puede llegar a amargarte la excursión.