Ya que estabamos de visita porSagunto, también nos acercamos al Castillo. Una construcción que corona el final de la Sierra Calderona sobre esta bella ciudad del Camp de Morvedre.
Queda casi 1 km de la antigua muralla, con zonas verdaderamente bien conservadas. Es una visión impresionante, el asomarse a las almenas y ver el paisaje de la misma forma que lo vieron los romanos y los sucesivos pueblos que ocuparon la fortaleza. Aunque hay que hacer un pequeño ejercicio de imaginación para eliminar todas las construcciones modernas… la vista de toda la comarca con el mar mediterráneo de fondo es única.
Nos ha llegado un correo del presidente de la Asociación Via Vicentius Valentiae, Salvador Raga, invitándonos a dar a conocer su principal objetivo, que en sus palabras:
«está recuperando un camino histórico que rememora los pasos del Patrón de Valencia , cuando en el siglo IV fue apresado en Zaragoza junto al Obispo Valero por los soldados romanos enviados por el Cónsul Daciano y trasladado a Valencia para sufrir martirio ante la negativa a renunciar a su fe. Así la difusión del conocimiento de este hecho provocó en los siglos siguientes una corriente de peregrinaciones desde toda Europa hasta Valencia para visitar los restos del mártir en San Vicente de la Roqueta , convirtiéndose este fenómeno en algo muy anterior a las peregrinaciones medievales a Santiago de Compostela».
«Todos los detalles del Camino de San Vicente Mártir, que discurre desde Huesca, hasta Traiguera, donde enlaza con la antigua Via Augusta hasta llegar a Valencia en un camino de unos 750 km (…), junto a la información práctica como mapas y perfiles de la ruta, el peregrino puede acceder a consejos para caminantes, un foro especializado y abundantes datos sobre la biografía de San Vicente y el arte o la arquitectura dedicados al Santo, además de consultar la Carta Vicentina y el Libro de Peregrinos, e incluso obtener la Credencial Vicentina.»
Nosotros hemos estado revisando estas páginas y el proyecto, y desde luego nos parece una iniciativa genial, y por eso os ponemos esta entrada animando a todos a conocer esta ruta que es parte de la historia de nuestra Comunidad.
La ciudad de Valencia tiene una historia fascinante que muchas veces olvidamos. Balansiya era el nombre por el que se conocía a nuestra ciudad en el periodo de gobierno musulmán entre el 718 y el 1238, una evolución de su nombre latino hasta ese momento, Valentia.
Este periodo tuvo como todos, sus altibajos. Entre ellos destaca el que atravesó en el siglo IX bajo el gobierno de Abd al-Aziz ibn Amir, nieto de Almanzor, según algunos una primera edad de oro, en la cual la ciudad junto a la región gozó de un resurgir económico y cultural del que pocos se acuerdan ya que los libros de historia apenas se hacen eco.
Según leo en varios artículos, como el que enlazo arriba de F. Herrero, en esta época se constituye en Valencia la primera forma de estado, autónomo y diferenciado, que es el Reino Taifal valenciano-árabe de Balansiya. De esa época se conservan aún restos de la muralla que rodeó la ciudad, como podéis ver en la foto (que no es nuestra, la he tomado de la web www.valencia.es), se pueden encontrar ahora en el barrio del Carmen.
Fueron otros tiempos, otra época que no vale la pena comparar, aquellos fueron tiempos de guerra, de conquista y de reconquista. Pero también fueron tiempos de paz, de prosperidad, de enriquecimiento por la mezcla de pueblos y culturas que también durante años convivieron en armonía. Y es una lástima que ahora pudiendo ver que los mejores momentos fueron los de paz, sólo intentemos recuperar los de enfrentamiento.
El otro día escuchaba en televisión, no recuerdo en qué canal, que la ciudad más austral de sudamérica quería hermanarse con la ciudad de Xátiva poniendo el nombre de ésta a una de sus calles. Todo esto por recordar los logros de un navegante valenciano de dicha ciudad, Diego Ramírez.
Esto llamó mi atención sobre los hitos de muchos valencianos en la historia de los cuales no sabemos prácticamente nada y que sólo vienen a nuestra mente cuando son noticia. Pues bien, Diego Ramírez de Arellano, fue marinero y cosmógrafo, de nombre real Alfonso, y nacido en Xátiva, alrededor del año 1600.
Al parecer alcanzó gran prestigio y participó en la expedición de los hermanos Nodales al estrecho de Magallanes, dónde actuó como cartógrafo por orden de Felipe III. Buscando por la red he encontrado en este artículo, sacado a su vez de un texto de Ricardo García Moya, algunas citas interesantes como la siguiente:
«Este verano, al examinar los manuscritos originales de Ramírez, me llamó la atención el topónimo que impuso a la Tierra del Fuego, ahora perteneciente a Chile y Argentina. Con la caligrafía propia del cosmógrafo real -cargo que ostentaba el marino valenciano- nombró al territorio "Isla de Xátiva" y, al estrecho que descubrió, de San Vicente Mártir, patrón de Valencia ciudad, en cuya Universidad había estudiado. En sus apuntes, Ramírez describe científicamente las características de los nuevos territorios y las anécdotas sucedidas que, en algún caso, dejaron huella en la cartografía. Así, la ínsula en que fue sorprendido por leones marinos, "que rechazó con un chuzo", hoy se llama Isla de los Leones. »
Y también prueba de su presencia e importancia fue, en su honor, que se nombró a ciertas islas, las Islas Diego Ramírez, ahora territorio chileno, situadas a 100km al suroeste del Cabo de Hornos, que "pueden ser consideradas como el punto más austral del continente americano", según la wikipedia (de dónde también he sacado la foto de arriba). Descubiertas en dicho viaje el 12 de febrero de 1619.
No suelo repetir noticias de otras páginas, pero como todas las reglas ésta también hay que saltarsela de vez en cuando.
En este artículo del Levante EMV, he encontrado una intersante comparativa de la foto aérea de Valencia a lo largo de los últimos 50 años, además me ha llevado a visitar la página del Instituto Cartográfico de Valencia, donde podemos bajarnos un programa que permite hacer visitas a vista de pájaro de la Comunidad Valenciana, aplicaciones cartográficas y todo tipo de mapas en formato pdf, muy bueno.
El 9 d'octubre es la fiesta en la cual se conmemora la entrada del rey Jaime I de Aragón en la ciudad de Valencia, hasta entonces bajo gobierno musulmán. La historia de la conquista y todo eso la podéis leer aquí que está muy bien explicada y no hace falta que la repita. En la ciudad es fiesta y se celebran algunos actos y supongo que harán castillos de fuegos y cosas así, aunque muchos de los actos están muy politizados y hace tiempo que no participo.
Pero además celebran el Sant Dionís, con la mocaorà, esto consiste en regalar un pañuelo relleno de unos pasteles típicos de mazapán a la mujer, novia, amiga… ya sabéis. Esta fiesta típica valenciana es una especie de San Valentín pero mucho más nuestro, y me parece bastante más bonito. Así que si sois chicas en Valencia… espero que os guste el mazapán.
¿Cañonazos, disparos y tambores miliatares en Valencia?
¿Tropas españolas y francesas de 1808?
Pues sí, el viejo cauce se transformó el sábado pasado en un campo de batalla de época. Una recreación histórica de la Guerra de la Independencia.
Según leo en las provincias, es uno de los primeros actos de conmemoración del bicentenario de la guerra, que se celebrará el año que viene. No me gusta eso de celebrar una guerra, pero supongo que se trata más de recordar un momento histórico que fue clave en aquellos momentos y eso sí me parece interesante.
Fue bastante impresionante, sobretodo al escuchar las salvas de los fusiles y sobretodo de los cañones. Realmente era otra forma de hacer la guerra, pero no es lo mismo leerlo en los libros que verlo, y oírlo, así en directo. Los soldados estaban entregados en sus papeles y según parece los uniformes son reproducciones fieles de los originales, al igual que las armas y también las formaciones de las tropas. De todo esto se encargaban los propios participantes que son de la asociación napoleónica de valencia y de otra asociación similar francesa.
Hoy domingo van a hacer un desfile por las calles de Valencia que terminará en las torres de quart, y creo que quién se acerque a verlo no se arrepentirá.
Supongo que todos los lugares tienen siempre una historia que contar. Sería interesante saber qué le paso al Parterre. Si pasas hoy por ahí, te puede llamar la atención el gran árbol centenario que desafía al tiempo y al espacio, pero tristemente, no queda ni rastro de aquellos hippies que le dieron vida durante tantos años y que un día desaparecieron sin más. ¿Alguien sabe por qué?
Nada mas ver en el diario 20 minutos digital, la noticia de que las Torres de Quart volvían a estar abiertas tras muchos años de restauración, me dije: tengo que ir a verlas…
Junto con las Torres de Serranos, estas torres son parte de la antigua muralla que cerraba la ciudad medieval de Valencia en el siglo XV.
Como una de las puertas de Valencia, el objetivo de toda la construcción es defensivo y de vigilancia. Quedando bien patente, cuando se observa, de dentro hacia fuera, que debió ser un gran baluarte.
La historia de los asedios que resistieron estas puertas la podéis consultar en cualquier libro de historia, pero sólo podréis ver las marcas de proyectiles que tachonan toda su superficie si venís a Valencia a verlas, están declaradas Monumento Nacional desde 1931 (sí, sí, los boquetes…). También podréis ver el escudo que saludaba a los visitantes sobre la puerta de entrada ¿os suena de algo?…
Y si subís a lo más alto tendréis una vista impresionante de Valencia desde arriba. En esta foto de abajo, si os fijáis, se pueden ver muchas otras construcciones características de Valencia, y no me refiero a la grúa de obras, ¿queréis probar a encontrarlas?
A partir del 3 de mayo te puedes ir encontrando por Valencia unas bonitas cruces adornadas con flores. ¿Por qué están ahí? ¿quien las pone? La verdad es que buscando en internet he descubierto en la wikipedia que "tienen su origen en la Edad Media cuando se empezó a conmemorar el hallazgo de la cruz de Jesucristo por Santa Elena, madre del emperador Constantino I El Grande ". Curioso, lo que no se es quien es el encargado de ponerlas, y de pagarlas. Pero si he descubierto que hay un concurso para elegir la mejor.
Hay unas 100 por toda la ciudad, algunas más bonitas que otras, solitarias en los cruces de calles. ¿Religiosidad o arte? No lo sé. Solo nos queda disfrutar del arte floral y su colorido antes de que se marchiten las flores.